AYUNO INTERMITENTE Y RESTRICCIÓN CALÓRICA. RETO.

¿Cómo es posible que alimentarse bien se volvió tan complicado?


¿Cómo es posible que algo tan básico y tan natural cueste tanto?


¿Cómo es posible que tengamos tanta ansiedad y adicciones con la comida?


Preguntas de este tipo bombardean mi cabeza a diario. Algo tan simple, tan natural, tan real y tan básico como es alimentarse se ha vuelto una de las hazañas más difíciles hoy día. Pocas personas saben alimentarse correctamente. Pocas personas conocen si un alimento es bueno o malo para su salud.


La obesidad es una epidemia de rápido crecimiento en todo el mundo; su prevalencia casi se ha duplicado en más de 70 países desde 1980. El sobrepeso y la obesidad afectan a más de un tercio de la población mundial (más info), creciendo sobre todo en los países de pequeños y de bajos ingresos (detalle)


Personalmente, antes de empezar a formarme, no tenía ni idea de que las galletas con chocolate y un buen colacao cargado hasta arriba, sería perjudicial para mi salud. Sabía que me iba a engordar pero no tenía ni idea del daño que le estaba haciendo a mi templo (cuerpo), además del daño dental que he sufrido debido al exceso de azúcar consumido (detalle)


Hoy os traigo dos herramientas para combatir la obesidad, para mejorar tu salud, para hacerte más fuerte (poder mental) y sobre todo para hacerte más libre (tú eliges si realmente quieres comer o no)


AYUNO INTERMITENTE

¿Quién no ha oído hablar hoy día del ayuno intermitente?


Desde luego está de moda. Y esta actual moda llevamos aplicándola durante toda la historia de la humanidad. Durante la mayor parte de la existencia del ser humano, la alimentación que teníamos era muy diferente a la actual, no existía la agricultura y los alimentos que consumimos por aquel entonces, incluidas frutas y verduras eran muy diferentes a los que conocemos hoy día.


El ser humano está adaptado a la comida que nos daba la madre naturaleza, por lo que podemos concluir que durante toda la historia de la humanidad ha habido periodos de abundancia de alimentos y también periodos de escasez (ayunos).


En el período nómada de la humanidad antes del neolítico y la agricultura, se comía en abundancia cuando se cazaba o se encontraba una fuente de alimento. Al igual que era normal no comer por períodos prolongados cuando volvía la escasez (no había ni agricultura, ni supermercados, ni frigoríficos, ni alimentos envasados ni nada de lo que tenemos hoy día, obvio). Por esto deducimos que si nuestro cuerpo no estuviera adaptado a periodos de escasez, es lógico pensar que existen muchas probabilidades de que no estuviéramos vivos hoy día.


Culturalmente y en recomendaciones oficiales (o mejor dicho evidencia epidemiológica) tenemos impuesto el realizar 5 o 6 comidas al día, lo que es totalmente contradictorio con nuestra historia evolutiva. Si bien la evidencia epidemiológica indica una asociación entre frecuencias de comidas más altas y un menor riesgo de enfermedad, los estudios más actuales experimentales han mostrado resultados opuestos (revisión)


Está comprobado que el ayuno estimula unas proteínas llamadas sirtuinas, encargadas de reparar ADN. Esto retrasa el envejecimiento (estudio).

También está comprobado que el ayuno acelera la producción de nuevas neuronas en el cerebro (neurogénesis), reduciendo la incidencia de Alzheimer y Parkinson. (estudio, estudio)


La forma más común de realizar el ayuno es el formato 16/8. ¿Qué significa esto? Pasar 16 horas sin ingestas calóricas (si puedes beber agua, infusiones y bebidas acalóricas) y comer durante las 8 horas restantes del día. Te garantizo que si consigues realizar estos periodos de ayunos y te alimentas con comida real, tendrás sorprendentes resultados en tu físico y en tu salud.


Al realizar 16 horas de ayuno le estarás dando la orden a tu cuerpo de empezar a consumir grasas como fuente de energía primaria (estudio), ya que tus depósitos de glucógeno (lo que has comido y se ha almacenado como fuente de energía en tus músculos e hígado) se habrá más que agotado durante las 16 horas, por lo que optimizaremos la quema de grasa. Además que ayunando perderás interés por la comida basura y dulces al mantener unos niveles de energía más estables.


Así que si quieres mejorar tu salud y reducir tus antojos, ¡AYUNA!


El ayunar te da libertad, puedes aprovechar más tu tiempo para otras cosas de más interés como entrenar, pasar más tiempo con la familia y seres queridos, leer, estudiar...




RESTRICCIÓN CALÓRICA

Tenemos multitud de estudios dónde podemos observar que reduciendo la ingesta calórica en animales estos envejecen con más salud y la longevidad aumenta (detalle), aunque en humanos obviamente no hay estudios prolongados sobre esto, pero si estudios de corta duración (dos años) con una restricción calórica del 25% donde las mejoras en salud y pronósticos de longevidad aumentan (estudio)


Recientemente se publicó un estudio muy interesante hecho en un pequeño primate, el lémur de ratón gris (wikipedia). El estudio realizó durante un periodo de 10 años una restricción calórica crónica del 30%, es decir realizaron una dieta equilibrada pero con un 30% menos de Kcal (esto no es desnutrición ni mucho menos) y los resultados fueron sorprendentes:


-Los primates que realizaron la restricción calórica (comer un 30% menos) vivieron un 50% más. Es decir, los que comieron libremente vivieron una media de 6.4 años mientras que los que hicieron restricción calórica prolongaron su vida hasta los 9.6 años.


-Los primates que realizaron la restricción calórica aumentaron la salud de forma general y redujeron las enfermedades asociadas al envejecimiento.



FUENTE © CNRS / MNHN

A la izquierda tenemos el primate con un peso de 100gr que ha sido alimentado con una dieta normal durante toda su vida (CTL). Presenta características que se observan con frecuencia entre los lémures de ratón de edad avanzada: cataratas y pelo canoso, además de un aspecto deteriorado.

El animal de la derecha con un peso de 70gr, ha sido alimentado con un 30% menos de calorías (CR) en comparación con el grupo de control (los que comieron normal) desde la edad adulta. Tiene las características morfológicas de un animal más joven. Se ve más joven y está más sano.


¿No te parece increíble?



Y QUÉ PASA SI... ¿MEZCLAMOS AMBOS CONCEPTOS?

Obtendrás resultados garantizados. A continuación os muestro la diferencia en cuanto a físico durante dos semanas realizando el protocolo de ayuno 16/8 y una leve restricción calórica. En la siguiente imagen podéis observar mi estado inicial:



Antes de realizar la restricción calórica y ayunos

Resultados obtenidos tras realizar restricción calórica y protocolo 16/8:


Resultados después de 14 días con una leve restricción calórica y protocolo 16/8

Realmente funciona. Cuando estás a un nivel bajo de grasa, bajar más es realmente complicado, pero no con las herramientas adecuadas que te he mostrado anteriormente.


Las mejoras no son sólo a nivel físico, a nivel fisiológico mi sensación de hambre se calma, poseo más claridad mental y más energía, además de gozar de un mejor nivel de bienestar global.


¿Te atreves a probar? Lo ideal es que te dejes llevar por un profesional del sector con buena experiencia, aunque con cuidado y precaución puedes experimentar por ti mismo. ¡Escucha a tu cuerpo!



Y finalmente cierro lanzándote las siguientes cuestiones:


¿Realmente siempre que comes tienes hambre? ¿Te apetece comer cada dos o tres horas? ¿Tienes remordimientos después de comer? ¿Alguna vez has comido por el horario establecido y realmente no tenías ganas?


JFIT





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